Luselena "Lusi" Vargas

Partida
Truñotónico
Nombre
Luselena Vargas Sandoval
Alias
Lusi
Lugar de nacimiento
Méjico
Fecha de nacimiento
15 de agosto de 2002
Primera aparición
TT05 Separación
Estado
En coma
Afiliación
Alumnos de 2º C

“Pinches malnasidos…¡Ya váyanse a sus casas! O esta será la noche de los muertos de verdad.”

Es una chica muy menuda y poco desarrollada para su edad, por ello en ocasiones la pueden confundir con un chico, además, su estilo ““emo”” no ayuda, ya que su aspecto es bastante andrógino. Tiene el pelo muy negro y lacio, pero siempre lleva kilos de laca para cardarlo y extensiones de colores. Aunque su tez es morena (ya que tiene rasgos indígenas) queda tapada por una capa de maquillaje claro, que acompaña con una gruesa línea negra en los ojos. Suele vestir siempre de negro, con pantalones y sudadera. Sus complementos llevan estrellas de metal, calaveras con lacitos y corazones, cuchillas, cualquier cosa de Tim Burton y demás motivos de la estética emo.“

Cree en el amor eterno y doloroso, en la crueldad del mundo y la sociedad que no la entiende, en la oscuridad de la vida y lo romántico de la muerte… En realidad sólo quiere llamar la atención, se cree el ombligo del mundo, como cualquier adolescente, y su forma de hacerse ver es siendo más rara que nadie, autolesionarse y amenazar con suicidarse a la mínima ocasión.

De origen mexicano, hija de soltera. Lo único que sabe de su padre es que se llamaba Ramón José, y que dejó tirada a su madre en cuanto se enteró de que estaba embarazada. Su madre se vino a España cuando ella tenía sólo 5 años, a buscarse la vida, y trabaja de sol a sol para mantener a su hija. Luselena vivió en México con su abuela hasta hace un par de años, que ésta murió, y tuvo que mudarse a España con su madre. Nunca le ha faltado de nada, pero tampoco ha vivido nunca en la abundancia. Apenas conoce a su madre, no supera la muerte de su abuela y se pasa casi todo el día sola en casa, “cuidando” de sí misma y haciendo lo que le viene en gana. Así que para ella la vida es un asco, no hay normas que seguir, y nadie tiene derecho a decirle lo que está bien o está mal.

Poderes